COLESTEROL Y PRESION SANGUINEA
domingo, 8 de febrero de 2015
viernes, 16 de enero de 2015
INDICE
0. INTRODUCCION
1. COLESTEROL.
1.1.
¿Qué
es el colesterol?
1.2.
Tipos
de colesterol.
·
HDL
colesterol bueno.
·
VLDL
colesterol malo.
1.3.
Niveles
de colesterol.
1.4.
Funciones
del colesterol.
1.5.
Otros
factores de riesgo.
1.6.
Control
de la hipercolesterolemia en niños y adolescentes.
1.7.
Tratamientos
y prevención.
1.8.
Cinco
claves para reducir el colesterol.
2. PRESIÓN SANGUÍNEA.
2.1.
¿Qué
es la presión sanguínea?
2.2.
Tipos
de presión sanguínea.
·
Presión venosa.
·
Presión arterial.
2.3.
Niveles
de presión sanguínea.
·
Hipertensión
o presión sanguínea alta.
·
Hipotensión
o presión sanguínea baja.
2.4.
Enfermedades
de la presión arterial.
2.5.
Causas
y factores de riesgo.
2.6.
Tratamientos
y prevención.
3. CONCLUSIÓN.
4. BIBLIOGRAFIA.
4.1.
Colesterol.
4.2.
Presión sanguínea.
0. INTRODUCCION
Con este trabajo intentaré aclarar los conceptos de colesterol y presión sanguínea, al igual que las consecuencias de tener sus niveles altos o bajos, y terminare el trabajo con recomendaciones y normas para intentar mantener el colesterol y la presión sanguínea en niveles normales, y por tanto evitar las enfermedades y problemas relacionados con los niveles altos o bajos de tensión sanguínea y colesterol.
1. COLESTEROL
Es una sustancia grasa que se
encuentra en el organismo. Hay diferentes tipos, y todos son necesarios para
realizar las diferentes funciones que nuestro cuerpo necesita.
En situación normal, tenemos la
cantidad necesaria de cada tipo de colesterol para que realice sus funciones y
el colesterol circula por las arterias sin problemas.
·
Normal:
menos de 200 mg/dl
·
Normal-alto:
entre 200 y 240 mg/dl. Se considera hipercolesterolemia a los niveles de
colesterol total superiores a 200 mg/dl.
·
Alto: por
encima de 240 mg/dl
Colesterol LDL
·
Normal:
menos de 100 mg/dl
·
Normal-alto:
de 100 a 160 mg/dl
·
Alto: por
encima de 160 mg/dl
NOTA: Esta recomendación no significa que la cifra
normal de LDL deba rondar los 100 mg/dl. En algunos casos, el nivel deseable de
LDL puede ser incluso menor de 70 mg/dl.
·
Colesterol HDL
Normal: superior a 35 mg/dl en el
hombre y 40 mg/dl en la mujer
Triglicéridos
·
Normal:
menos de 150 mg/dl
·
Normal-alto:
entre 100 y 500 mg/dl. Se considera hipertrigliceridemia a los niveles de
triglicéridos superiores a 150-200 mg/dl.
·
Alto: por
encima de 500 mg/dl.
El colesterol es imprescindible para la vida animal
por sus numerosas funciones:
1. Estructural: el colesterol es un componente muy
importante de las membranas plasmáticas de las células animales (en vegetales
esa función es análoga a la del Fitoesterol). Aunque el colesterol se encuentra en pequeña
cantidad en las membranas celulares, en la membrana citoplasmática lo hallamos
en una proporción molar 1:1 con relación a los fosfolípidos, regulando sus
propiedades físico-químicas, en particular la fluidez. Sin embargo, el
colesterol se encuentra en muy baja proporción o está prácticamente ausente en
las membranas subcelulares.
2. Precursor de la vitamina D: esencial en el metabolismo del calcio.
3. Precursor de las hormonas sexuales: progesterona, estrógenos y testosterona.
4. Precursor de las hormonas
corticoesteroidales: cortisol y aldosterona.
5. Precursor de las sales biliares: esenciales en la absorción de algunos nutrientes
lipídicos y vía principal para la excreción de colesterol corporal.
6. Precursor de las balsas de lípidos.
Colesterol y Diabetes. La diabetes (tipo I y tipo II)
puede aumentar las cifras de colesterol. De hecho, los niveles de colesterol
deseables en los diabéticos son más bajos que en la población general.
Colesterol y Obesidad. Los pacientes obesos suelen tener
hipertrigliceridemia y un nivel bajo de HDL (colesterol bueno). Bajar de peso
produce un aumento de los niveles de HDL, una reducción de los niveles de
triglicéridos, mejor tolerancia a la glucosa, disminución de los niveles de
insulina y ácido úrico, y descenso de la tensión arterial.
Colesterol y Sedentarismo. El ejercicio es una de las recomendaciones generales para el tratamiento y la prevención de la hipercolesterolemia. Entre las consecuencias positivas del ejercicio físico sobre el organismo destaca la mejora de la capacidad pulmonar, del sistema cardiovascular y de los niveles de colesterol y de tensión arterial.
Colesterol y Alcohol. El consumo excesivo de alcohol causa
hipertrigliceridemia.
Es importante identificar y tratar niños y adolescentes con niveles aumentados del colesterol, con un antecedente familiar de enfermedad cardiovascular prematura o a cuyos padres se les hay detectado algún tipo de hipercolesterolemia. Por lo tanto, se recomienda:
- Análisis del colesterol sanguíneo a aquellos niños y adolescentes cuyos padres o abuelos, a los 55 años o antes, hayas sufrido de aterosclerosis coronaria, infarto al miocardio, enfermedad vascular periférica o enfermedad cerebro vascular.
- Análisis de todos los niños y adolescentes cuyos padres manejen valores elevados de colesterol superior a 240 mg/dl.
Deseable
|
Limítrofe
|
Alta
|
|
Colesterol total (mg/dl)
|
< 170
|
170 - 199
|
> 200
|
LDL-colesterol (mg/dl)
|
< 110
|
110 - 129
|
> 130
|
Cada vez son
más los casos entre niños o jóvenes que debido a una incorrecta dieta y al
sedentarismo se convierten en serios candidatos a padecer hipercolesterolemia
en el futuro. En líneas generales, éstas deben ser las cifras de colesterol
para niños y adolescentes:
·
Normal:
menos de 170 mg/dl
·
Normal-alto:
entre 170 y 199 mg/dl
·
Alto: por
encima de 200 mg/dl
La hipercolesterolemia se puede prevenir siguiendo las siguientes
recomendaciones:
·
Con una
alimentación equilibrada y sin grasas saturadas. La dieta mediterránea es la
idónea porque su aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos
grasos monoinsaturados y poliinsaturados presentes en el pescado y los aceites
de oliva y de semillas. También es importante el consumo de vegetales,
legumbres, cereales, hortalizas y frutas.
·
Haciendo un
programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a
intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y
desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el
HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de
triglicéridos.
Una vez diagnosticada la dislipemia, y si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por si solos, el médico optará por un tratamiento con fármacos. La elección de los fármacos depende de la anomalía dominante: elevación del LDL (colesterol malo); elevación de los triglicéridos; o niveles elevados en ambos casos. Algunos de los fármacos para pacientes con colesterol elevado son:
- Estatinas
- Resinas de intercambio
- Fitosteroles
- Fibratos
- Ácido Nicotínico
Nunca se deben suspender la dieta ni los fármacos
hasta que el médico lo indique.
La elección
alimentaria es clave para regular los niveles de colesterol y no depender de
medicamentos:
Restringir
el consumo de alimentos ricos en colesterol, en grasas saturadas y sobre todo
en grasas trans (que favorecen la formación de colesterol).
Aumentar el
consumo de fibra soluble e insoluble, con efecto de arrastre y de limpieza
digestiva y de sales biliares cargadas de colesterol.
Alta
presencia de antioxidantes, para frenar la oxidación de los lípidos y el
endurecimiento de las arterias.
Consumo
habitual de ciertos alimentos protectores: nueces y pescado azul, berenjena,
avena, okra y algunas frutas.
En todo
caso, para favorecer la recuperación hepática y no debilitar ni irritar más
este órgano, conviene evitar: café, tabaco, cualquier tipo de bebida
alcohólica, vinagres (mejor aliñar con zumo de limón o mezcla de limón y lima)
y el exceso de sal.
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