viernes, 16 de enero de 2015

INDICE




0.    INTRODUCCION

1.    COLESTEROL.

1.1.        ¿Qué es el colesterol?
1.2.        Tipos de colesterol.
·         HDL colesterol bueno.
·         VLDL colesterol malo.
1.3.        Niveles de colesterol.
1.4.        Funciones del colesterol.
1.5.        Otros factores de riesgo.
1.6.        Control de la hipercolesterolemia en niños y adolescentes.
1.7.        Tratamientos y prevención.
1.8.        Cinco claves para reducir el colesterol.

2.    PRESIÓN SANGUÍNEA.

2.1.        ¿Qué es la presión sanguínea?
2.2.        Tipos de presión sanguínea.
·         Presión venosa.
·         Presión arterial.
2.3.        Niveles de presión sanguínea.
·         Hipertensión o presión sanguínea alta.
·         Hipotensión o presión sanguínea baja.
2.4.        Enfermedades de la presión arterial.
2.5.        Causas y factores de riesgo.
2.6.        Tratamientos y prevención.

3.    CONCLUSIÓN.

4.    BIBLIOGRAFIA.

4.1.        Colesterol.
4.2.        Presión sanguínea.

0. INTRODUCCION

Con este trabajo intentaré aclarar los conceptos de colesterol y presión sanguínea, al igual que las consecuencias de tener sus niveles altos o bajos, y terminare el trabajo con recomendaciones y normas para intentar mantener el colesterol y la presión sanguínea en niveles normales, y por tanto evitar las enfermedades y problemas relacionados con los niveles altos o bajos de tensión sanguínea y colesterol.

1. COLESTEROL




Es una sustancia grasa que se encuentra en el organismo. Hay diferentes tipos, y todos son necesarios para realizar las diferentes funciones que nuestro cuerpo necesita.
En situación normal, tenemos la cantidad necesaria de cada tipo de colesterol para que realice sus funciones y el colesterol circula por las arterias sin problemas.






·         Normal: menos de 200 mg/dl
·         Normal-alto: entre 200 y 240 mg/dl. Se considera hipercolesterolemia a los niveles de colesterol total superiores a 200 mg/dl.
·         Alto: por encima de 240 mg/dl

Colesterol LDL
·         Normal: menos de 100 mg/dl
·         Normal-alto: de 100 a 160 mg/dl
·         Alto: por encima de 160 mg/dl
NOTA: Esta recomendación no significa que la cifra normal de LDL deba rondar los 100 mg/dl. En algunos casos, el nivel deseable de LDL puede ser incluso menor de 70 mg/dl.
·         Colesterol HDL
Normal: superior a 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer

Triglicéridos
·         Normal: menos de 150 mg/dl
·         Normal-alto: entre 100 y 500 mg/dl. Se considera hipertrigliceridemia a los niveles de triglicéridos superiores a 150-200 mg/dl.
·         Alto: por encima de 500 mg/dl.


El colesterol es imprescindible para la vida animal por sus numerosas funciones:
1.    Estructural: el colesterol es un componente muy importante de las membranas plasmáticas de las células animales (en vegetales esa función es análoga a la del Fitoesterol). Aunque el colesterol se encuentra en pequeña cantidad en las membranas celulares, en la membrana citoplasmática lo hallamos en una proporción molar 1:1 con relación a los fosfolípidos, regulando sus propiedades físico-químicas, en particular la fluidez. Sin embargo, el colesterol se encuentra en muy baja proporción o está prácticamente ausente en las membranas subcelulares.
2.    Precursor de la vitamina D: esencial en el metabolismo del calcio.
3.    Precursor de las hormonas sexuales: progesterona, estrógenos y testosterona.
4.    Precursor de las hormonas corticoesteroidales: cortisol y aldosterona.
5.    Precursor de las sales biliares: esenciales en la absorción de algunos nutrientes lipídicos y vía principal para la excreción de colesterol corporal.
6.    Precursor de las balsas de lípidos.

Colesterol y Diabetes. La diabetes (tipo I y tipo II) puede aumentar las cifras de colesterol. De hecho, los niveles de colesterol deseables en los diabéticos son más bajos que en la población general.




Colesterol y Obesidad. Los pacientes obesos suelen tener hipertrigliceridemia y un nivel bajo de HDL (colesterol bueno). Bajar de peso produce un aumento de los niveles de HDL, una reducción de los niveles de triglicéridos, mejor tolerancia a la glucosa, disminución de los niveles de insulina y ácido úrico, y descenso de la tensión arterial.




Colesterol y Sedentarismo. El ejercicio es una de las recomendaciones generales para el tratamiento y la prevención de la hipercolesterolemia. Entre las consecuencias positivas del ejercicio físico sobre el organismo destaca la mejora de la capacidad pulmonar, del sistema cardiovascular y de los niveles de colesterol y de tensión arterial.

Colesterol y Alcohol. El consumo excesivo de alcohol causa hipertrigliceridemia.


Es importante identificar y tratar niños y adolescentes con niveles aumentados del colesterol, con un antecedente familiar de enfermedad cardiovascular prematura o a cuyos padres se les hay detectado algún tipo de hipercolesterolemia. Por lo tanto, se recomienda:
  1. Análisis del colesterol sanguíneo a aquellos niños y adolescentes cuyos padres o abuelos, a los 55 años o antes, hayas sufrido de aterosclerosis coronaria, infarto al miocardio, enfermedad vascular periférica o enfermedad cerebro vascular.
  2. Análisis de todos los niños y adolescentes cuyos padres manejen valores elevados de colesterol superior a 240 mg/dl.



Deseable
Limítrofe
Alta
Colesterol total (mg/dl)
< 170
170  - 199  
> 200
LDL-colesterol (mg/dl)
< 110
110 - 129
> 130






Cada vez son más los casos entre niños o jóvenes que debido a una incorrecta dieta y al sedentarismo se convierten en serios candidatos a padecer hipercolesterolemia en el futuro. En líneas generales, éstas deben ser las cifras de colesterol para niños y adolescentes:
·         Normal: menos de 170 mg/dl
·         Normal-alto: entre 170 y 199 mg/dl
·         Alto: por encima de 200 mg/dl

La hipercolesterolemia se puede prevenir siguiendo las siguientes recomendaciones:
·         Con una alimentación equilibrada y sin grasas saturadas. La dieta mediterránea es la idónea porque su aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados presentes en el pescado y los aceites de oliva y de semillas. También es importante el consumo de vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas.



·         Haciendo un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos.


Una vez diagnosticada la dislipemia, y si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por si solos, el médico optará por un tratamiento con fármacos. La elección de los fármacos depende de la anomalía dominante: elevación del LDL (colesterol malo); elevación de los triglicéridos; o niveles elevados en ambos casos. Algunos de los fármacos para pacientes con colesterol elevado son:
  • Estatinas
  • Resinas de intercambio
  • Fitosteroles
  • Fibratos
  • Ácido Nicotínico
Nunca se deben suspender la dieta ni los fármacos hasta que el médico lo indique.

La elección alimentaria es clave para regular los niveles de colesterol y no depender de medicamentos:

Restringir el consumo de alimentos ricos en colesterol, en grasas saturadas y sobre todo en grasas trans (que favorecen la formación de colesterol).

Aumentar el consumo de fibra soluble e insoluble, con efecto de arrastre y de limpieza digestiva y de sales biliares cargadas de colesterol.

Alta presencia de antioxidantes, para frenar la oxidación de los lípidos y el endurecimiento de las arterias.

Consumo habitual de ciertos alimentos protectores: nueces y pescado azul, berenjena, avena, okra y algunas frutas. 




En todo caso, para favorecer la recuperación hepática y no debilitar ni irritar más este órgano, conviene evitar: café, tabaco, cualquier tipo de bebida alcohólica, vinagres (mejor aliñar con zumo de limón o mezcla de limón y lima) y el exceso de sal.